Entendiendo la curva de Phillips: Inflación vs. desempleo

Fecha de modificación: 12/7/2025

La Curva de Phillips es uno de los pilares de la macroeconomía moderna. Representa la relación histórica entre dos indicadores clave: inflación y desempleo. La idea principal sugiere que cuando el desempleo baja, la inflación tiende a subir… y viceversa. Pero, ¿sigue siendo válido ese equilibrio en la economía actual?

Una imagen de un trader

En pocas palabras

  • Curva de Phillips: modelo teórico que vincula la inflación con el desempleo.
  • Origen: desarrollada en 1958 por A.W. Phillips a partir de datos salariales del Reino Unido.
  • Uso inicial: sirvió como base para equilibrar políticas económicas.
  • Crítica: la era de la estanflación de los años 70 puso en duda sus supuestos.
  • Visión moderna: hoy se ajusta para incluir las expectativas de inflación y la estabilidad a largo plazo.

Origen de la Curva de Phillips

El economista A.W. Phillips fue el primero en presentarla, tras analizar datos del Reino Unido que cubrían casi un siglo. Observó que los períodos de bajo desempleo solían venir acompañados de aumentos salariales, lo que más tarde vinculó con la inflación de precios. Esa observación sentó las bases de la curva que lleva su nombre.

En un principio, parecía que los responsables de la política económica podían controlar la inflación y el desempleo intercambiando uno por otro: reducir el desempleo aceptando más inflación, o viceversa. Esta idea influyó enormemente en las decisiones económicas de mediados del siglo XX.

Cómo funciona la Curva de Phillips

En esencia, la Curva de Phillips plantea una relación inversa:

  • Cuando el desempleo es bajo: los trabajadores tienen más poder de negociación, los salarios suben y los precios también (inflación).
  • Cuando el desempleo es alto: el crecimiento salarial se frena, lo que reduce la presión inflacionaria.

A partir de esto surgió la creencia de que los gobiernos podían “elegir” entre inflación y desempleo mediante políticas económicas adecuadas.

Desafíos a la teoría

El colapso en los años 70

Las crisis del petróleo en la década de 1970 provocaron un fenómeno inesperado: estanflación, es decir, inflación y desempleo elevados al mismo tiempo. Este resultado contradijo lo que predecía la Curva de Phillips y demostró que su modelo era demasiado simple para explicar la realidad.

La introducción de las expectativas

Economistas como Milton Friedman y Edmund Phelps señalaron que el modelo original ignoraba un factor clave: las expectativas. Propusieron que las personas y las empresas anticipan la inflación futura y ajustan su comportamiento. Por eso, solo la inflación inesperada podría reducir temporalmente el desempleo.

Así nació la versión “con expectativas” de la Curva de Phillips, que incorpora cómo las creencias sobre la inflación afectan las decisiones económicas.

Perspectivas de corto plazo vs. perspectivas a largo plazo

En el corto plazo

La curva conserva cierta validez. Si la inflación sorprende al público, el empleo puede aumentar temporalmente. En situaciones de emergencia, un banco central podría aprovechar esto con políticas expansivas para estimular el crecimiento.

En el largo plazo

Con el tiempo, la economía vuelve a su tasa natural de desempleo, también llamada NAIRU (tasa de desempleo que no acelera la inflación). En este punto, la relación entre inflación y desempleo se vuelve menos predecible, y la curva se aplana.

Intentar mantener el desempleo por debajo de esa tasa natural solo genera inflación persistente, sin crear más empleos reales.

Influencia en las decisiones de política

Comprender la Curva de Phillips ha sido clave para bancos centrales y gobiernos:

  • Política monetaria: instituciones como el Banco de Inglaterra o el Banco Central Europeo ajustan las tasas de interés para equilibrar el control de la inflación y el crecimiento del empleo.
  • Política fiscal: las decisiones de gasto público también consideran cómo pueden afectar los precios y los niveles de empleo.

Sin embargo, tras episodios históricos como la estanflación de los 70 y los cambios globales en el mercado laboral, los responsables de la política económica aplican este modelo con cautela, complementándolo con otras herramientas.

Relevancia en la actualidad

En las últimas décadas, el poder predictivo de la Curva de Phillips se ha debilitado. Las principales razones son:

  • Globalización: los mercados laborales y las cadenas de suministro internacionales han limitado el crecimiento salarial interno.
  • Avances tecnológicos: la automatización y la digitalización han transformado la dinámica del empleo.
  • Objetivos de inflación: el compromiso de los bancos centrales con mantener una inflación baja y estable ha anclado las expectativas, haciendo que la inflación reaccione menos ante el desempleo.

Aun con estos cambios, la Curva de Phillips sigue siendo una herramienta valiosa para entender la relación entre inflación y empleo, aunque su aplicación práctica hoy requiere una visión económica más amplia.

Conclusión

La Curva de Phillips ha moldeado la forma en que entendemos la economía por más de medio siglo. Aunque al principio sugería un equilibrio claro entre inflación y desempleo, la realidad demostró que esa relación es mucho más compleja. Las versiones modernas, que incorporan expectativas de inflación y tendencias de largo plazo, ofrecen una perspectiva más completa.

Y aunque no brinda todas las respuestas, la Curva de Phillips sigue siendo un concepto esencial para entender cómo funcionan las economías y por qué equilibrar el crecimiento con la estabilidad sigue siendo un desafío en constante evolución.

Preguntas frecuentes

Muestra la relación entre la inflación y el desempleo, especialmente a corto plazo.

Porque no pudo explicar los períodos en los que tanto la inflación como el desempleo aumentaron, como ocurrió en los años 70.

Las expectativas de inflación influyen en cómo se comportan las personas y las empresas, reduciendo la confiabilidad del modelo con el paso del tiempo.

Sí, aunque de forma más limitada y bajo condiciones específicas, sobre todo cuando las expectativas de inflación están bien controladas.